miércoles, 21 de diciembre de 2016

Ahora le toca a USA (10/11/2016)

No podría haber estado más equivocado. Bueno, la verdad es que no solo yo, todo el mundo estuvo equivocado. Donald Trump se ha convertido en el Presidente número 45 de los Estados Unidos, y contra todo pronóstico. 
Esta fue mi primera elección presidencial viviendo en Estados Unidos y pude ver los toros desde la barrera, ya que me faltan unos años para poder votar. Sin embargo, me permito un momento para reflexionar sobre lo ocurrido. Ya pasados casi dos días de la elección y después de haber leído cuanto artículo fue publicado sobre el tema (y unos cuantos posts sin sentido en FB), creo que puedo emitir una opinión más sensata.
Empecemos por las razones. Por ahí lei a unos cuantos auto-proclamados "gurus" del marketing (que por cierto de política saben muy poco) diciendo que la victoria de Trump se podía haber anticipado observando única y exclusivamente las redes sociales. La verdad, no creo. Si bien es cierto que las redes sociales son un termómetro "social", tal y como su nombre lo indica, también es verdad que se han convertido en una arena de debate fácil de influenciar y de maquillar (si no preguntenle a la "tropa" del chavismo y a sus trending topics ubicados mágicamente en el número 1 con un país que está 80% en contra del proceso). Entonces, si, podemos hacer inferencias por este medio pero bajo ningún concepto creería que era evidente, como dicen estos gurus, el resultado de esta elección. La política jamás dejará de decidirse en la calle, y aquí va mi segundo punto. 
Hillary Clinton hizo, en mi opinión una campaña impecable, es decir, no se salió del librito. "Endorsements" de artistas, debates bien preparados y ejecutados, inversión substancial en propaganda en medios tradicionales, buen slogan de campaña e imagen ("I'm With Her" y "Stronger Together"), entre muchas otras cosas que son un "must" en cualquier campaña. PERO, tenía lo que llamamos en mi país "rabo e' paja". Personalmente creía que no era lo suficientemente grande como para quemarse si se acercaba a la candela, sobretodo enfrentándose a un candidato como Donald Trump. Pero la verdad es que hubo algunos temas que no pudo escapar. Por ejemplo, Benghazi, emails, conversaciones grabadas con Goldman Sachs, etc. Al final del día, y los números de los exit polls lo demuestran, no logró movilizar a los latinos, afroamericanos y jóvenes como lo hizo Obama en sus últimas dos elecciones. Es aquí donde el trabajo de "grassroots" cobra una importancia increíble, aspecto en el cual considero no hizo tanto énfasis como Trump. 
En ese sentido, Trump se enfocó en asegurar que salieran a votar quienes sabía que eran su voto duro: Blancos de areas suburbanas y rurales mayores de 40 años (aunque también los de 18 a 29 años blancos se inclinaron por Trump). Si se compara con candidatos republicanos del pasado la verdad es que no cambió mucho. La diferencia estuvo en que los que tradicionalmente votaban por demócratas no lo hicieron, es decir, no salieron a votar. La abstención de ese grupo hizo que Trump pudiera romper el "Blue Wall" ganando Michigan, Wisconsin y Pennsylvania y cambiar el rumbo de la elección. Esto también fue cierto en Florida, un "swing state" donde predominó el voto Blanco sobre las minorías. Aquí me atrevo a agregar que el voto castigo de los cubanos, por el acercamiento de Obama a Cuba, ayudó a Trump a ganar el estado. 
Ahora hablemos del temor que se tiene sobre el mandato de Trump. Sin duda viene acompañado de un altísimo nivel de incertidumbre. No existe historial con que comparar y su discurso nos ha dejado con una imagen de un hombre que poco le importa lo que puedan decir u opinar de el. Un hombre que con demagogia pura motivó y sacó lo peor de un electorado que se sentía ignorado. En ningún momento de su campaña dejó claro cuales eran sus planes para "convertir a American en grande otra vez". Simplemente se limitó a señalar los problemas y a sus culpables y a decir que tenía la solución. 
Lo que si es cierto es que el nivel institucional de este país jamás permitiría que el presidente que fuera atentara contra las bases y principios que lo gobiernan: estado de derecho, separación de poderes, libertad de expresión, entre muchos más. Esto aunado al hecho que si bien es cierto que cuenta con una rama legislativa (Congreso y Senado) completamente en control de los Republicanos, los que ocupan sus curules no son los más afines al Presidente-Electo. Aquí tendrá que, en mi opinión, moderar el discurso y las acciones para poder trabajar en conjunto con una rama que comparte gran parte del poder en este país. 
En conclusión, creo que es valido que la población se mantenga alerta sobre las acciones del próximo gobierno pero confiando en la integridad de las instituciones que protegen el bienestar del país. Hillary dijo ayer en su discurso de concesión, "le debemos una mente abierta y la oportunidad de liderar". Por mi parte opino que amanecerá y veremos, como dijo Obama, "lo único seguro el día de mañana es que el sol saldrá".

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