Un poco como Seinfeld, un blog que no se trata de nada pero a la vez de todo...
miércoles, 21 de diciembre de 2016
El estigma de vivir afuera (31/8/2016)
En vísperas de lo que esperamos sea un punto de inflexión en la historia reciente venezolana, hay un tema que vengo viendo agarrar vuelo en los últimos días y me preocupa un poco. Ahora resulta que para algunos hay venezolanos de primera y venezolanos de segunda. Esta distinción la hacen aquellos que por razones diversas siguen en Venezuela y critican a aquellos que se fueron en busca de un futuro mejor; o como me dijo un amigo en días recientes: se fueron "a VIVIR", tan sencillo como eso. Como emigrante no puedo sino pensar en lo mezquino que hay que ser para criticar a tus compatriotas que se encuentran en distintas partes del mundo cuando estos alzan su voz sobre la incapacidad del gobierno para solucionar la crisis o sobre como extrañan su patria. ¿Es que ahora solo los que viven en Venezuela tienen derecho a expresarse sobre el país? ¿O es que solo los que viven en Venezuela tienen derecho a "extrañar" ese país bonito que muchos de nosotros tuvimos la oportunidad de conocer? Porque creanme cuando les digo que cuando alguien que vive afuera dice, postea, twittea o expresa de la manera que considera adecuada que extraña sus navidades en Margarita, o una buena empanada en la playa, o una arepa de La Casa del Llano, o una subida a Sabas Nieves, o un viaje a La Gran Sabana, es porque lo hace desde su más profundo y genuino sentido de añoranza. Que les quede claro a aquellos que buscan desde "su orgullo a sufrir" callar la voz venezolana que hoy en día lamentablemente se ha regado por el mundo: nadie es dueño de lo absoluto, nadie es dueño de las realidades, nadie es dueño del país, y por eso somos todos libres de decir lo que queramos, cuando queramos y como lo queramos; creo que esa es una de las razones por las que queremos salir de este régimen ¿o me equivoco? Por supuesto, guardando el respeto, la prudencia y sobre todo la lógica siempre. Me preocupa sobre todo leer artículos de mal llamada "opinión" que lo que hacen es, mediante un lenguaje viperino y ofensivo, atacar a quienes están en el extranjero y se han expresado de la manera que ellos han sentido propia sobre lo que ocurre en el país o sobre lo que extrañan. Una de las cosas que más le reprocho a estos años de gobierno es el hecho de no solo haber dividido al país entre chavistas y opositores, sino el haber logrado que alguien creyera que por estar "comiéndose las verdes" es más venezolano que otro que no. En momentos de crisis como los que está viviendo el país hoy en día es cuando más hay que prestarle atención a este tipo de actitudes porque (y aquí viene el cliché) lejos de construir lo que hacen es destruir, y muy lentamente dicho sea de paso. Destruir una sociedad que ya está bastante menguada por la perdida de valores sistemática en los últimos años como para que vengan una cuerda de "opinadores de oficio" a decirnos quien tiene derecho o no a expresar de la manera que quiera lo que siente por su país, estando en el extranjero o no. El día que verdaderamente aprendamos a reconocer y a respetar al prójimo es cuando empezaremos a ver la luz al final del túnel. Que nos sirva de reflexión.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario